SOHBET. SHEIKH NAZIM HABLA SOBRE EL AMOR.



El Poder del Amor

"No existe nada en la creación que el Creador, Dios Todopoderoso, odie. Verdaderamente es imposible ser odiado por Dios y estar en existencia: una cosa impide absolutamente la otra. Toda la creación apareció a través de Su Amor Divino. Él los amó y ellos aparecieron; por lo tanto, todo lo que está en existencia trae consigo su porción de Amor Divino."
Cuando digo "todo", quiero decir TODO, desde los átomos y sus partes - los verdaderos ladrillos del Universo - hasta la humanidad. Sí, todo, hasta las partículas más pequeñas de la materia, portan ese Regalo Divino. Como ustedes saben, los electrones de los átomos giran alrededor del núcleo, y a una enorme velocidad. Alguien me dijo que el famoso científico Albert Einstein una vez declaró: "He llegado a comprender tanto, pero en lo que nunca he sido capaz de profundizar es en qué poder les da a los electrones la energía para orbitar al núcleo a tal velocidad. De dónde les viene semejante poder?" Nosotros creemos, y además, se nos otorgó certeza en la creencia de que todo en existencia tiene vida, está viviendo. Se clasifican ciertas cosas como rocas, como objetos inanimados, y se reconoce la vida sólo en plantas, animales y seres humanos.

Pero nosotros creemos que más allá de estas distinciones externas, todo tiene vida. Por lo tanto, los átomos y sus electrones que giran alrededor del núcleo a tal velocidad como para desconcertar hasta al renombrado Sr. Einstein, están, en realidad, vivos. Están vivos con el Poder de Amor Divino que su Señor les ha otorgado: ese Poder es el que los hace girar a la velocidad de la luz.

La ciencia puede realizar descubrimientos penetrantes y asombrosos. El conocimiento de los científicos puede avanzar y ascender a alturas inimaginables en el reino de lo observable y de lo que puede ser probado a través de experimentos. Pero incluso un reino tan grande, el reino de la observación y la experimentación, es finito, tiene sus límites, y sólo dentro de estos límites puede llevar a conclusiones autorizadas. Por lo tanto, los científicos que reconocen sus limitaciones y no están ciegos por el orgullo, pueden admitir que algunos sucesos no son explicables por la ciencia.
Es para aquellos que han accedido a un dominio del conocimiento más allá de la ciencia, que decimos con certeza, que es Allâh Todopoderoso, el Señor del Universo, quien a través de Su Santo Nombre "Al-Waddûd " (El Todo Amante) da Su Divino Amor a todo en este Universo. Esos electrones, embriagados con Amor Divino, giran a tal velocidad alrededor del núcleo. Así es como la influencia del Amor Divino se manifiesta en ellos.

La ciencia no puede probar ni negar esta explicación, ya que este fenómeno está más allá de su dominio, y ellos no pueden ofrecer una teoría. Pero nuestros corazones pueden estar contentos con esta explicación, ya que todos y cada uno de nosotros puede probarlo dentro de sí mismo; porque todos tenemos el Poder de ese Amor Divino en nuestros corazones listo para ser contactado.

No existe una palabra en el lenguaje occidental que de un significado completo de "Al-Waddûd", y ni siquiera las explicaciones lo hacen con justicia, aunque el Occidente proclame que su conocimiento es superior y miran despreciativamente
toda experiencia religiosa. Y este Santo Nombre, cuyo significado ni siquiera puede
expresarse adecuadamente en idiomas occidentales avanzados, es el "Dhikr" más
adecuado, el más adecuado de todos los Nombres Divinos para repetir y meditar, para la gente que se ve a sí misma como ser superior y como estando por encima de los patrones normales.

"Amor", verdaderamente, no es un concepto desconocido para la cultura occidental, y sin duda la mayoría de la gente impone el derecho a amar y a ser amado, a ser conocedores del significado del amor, y a que este sea un importante aspecto de sus vidas, realmente el más importante. Pero el amor al que nos estamos refiriendo, en
conexión con el Nombre Divino "Al-Waddûd", no es el amor físico transitorio que rápidamente se convierte en el único tipo de amor aplicable al hombre moderno: el amor que uno puede encontrar en el zoológico. Si ustedes no pueden imaginar otro amor que el que existe en el nivel de los animales, entonces ustedes pertenecen al zoológico.
Existe un amor real, que nunca cambia, que nunca muere; y además existe el amor temporario animal. Los dos están en el hombre a través de la sabiduría del Creador, pero el amor permanente es el amor dado al hombre a través del Nombre Divino "Al-
Waddûd". Darse cuenta de ese amor es el desafío y la realización de la existencia humana - tomar contacto con esos Océanos de Amor, ya que Él ha dado Su Amor Divino más abundantemente a Sus representantes más honrados en la creación, la humanidad.

Ustedes pueden amar una joven mujer por su juventud, y cuando la juventud desaparece la dejan de amar. Eso es falso amor. A veces podemos tener los dos tipos de amor simultáneamente, pero generalmente el físico vence el espiritual, por eso nunca se le permite aparecer. Pero para alcanzar el objetivo final de la vida humana, estamos en necesidad de amor permanente, y es solo el Señor del Universo quien puede otorgarlo.

Por eso, cuando decimos "Ya-Wadud" nos estamos abriendo a ese Amor Divino, estamos pidiendo a nuestro Señor que despierte ese amor que no conoce límite, que es eterno y se extiende a toda la creación. Me ha sido ordenado enseñar y aconsejar a la gente que llame a su Señor, diciendo: "Ya-Wadud", ya que esto permitirá a los sinceros alcanzar el amor real de su Señor Todopoderoso y amar todo lo que los rodea. Debemos aprender a amar todo en nombre del amor que el Creador tiene por toda Su creación. Y estamos en extrema necesidad de rezar por ese amor, ya que, aunque es la esencia de todo éxito en el camino de la purificación espiritual, se ha prácticamente extinguido en nuestro tiempo. Por lo tanto, sufrimientos, disturbios, peleas, crisis y caos están continuamente en aumento.

Hoy en día, el amor humano está realmente lejos del verdadero amor humano. En su
mayor parte, la gente se adhiere a él por dos o tres meses y luego lo desechan. Ustedes están diciendo: "Oh mi diosa", y ella está diciendo: "Oh mi dios", pero vuelvan a mirarlos dentro de dos o tres meses y vean que ha quedado de esa "verdadera devoción" y "profunda emoción". Esta es la causa más grande de desgracia en nuestro tiempo. Por esta razón, Yo no menciono a este siglo como civilizado. Más bien, el siglo veinte está atestiguando la destrucción de la civilización, y en cada minuto la violencia y la miseria están creciendo.

Una sociedad puede ser llamada "civilizada", cuando provea los medios en los que la gente pueda fácilmente alcanzar el grado para extender su amor permanente a todos. Uno no debería estar tan orgulloso de ser parte de la "Civilización del Siglo Veinte", ya que realmente Yo no considero que una sociedad tan violenta y enferma sea civilizada, y cuando vengo aquí se me paran los pelos por lo que veo.
Tanto salvajismo! No hay confianza!
Todos mirándose unos a otros tan suspicazmente!

Cuando digo esto, la gente puede ofenderse y ponerse a la defensiva, y puede preguntar: "Si usted tiene tales sentimientos aquí, entonces porqué viene? Por qué viene si no le gusta el Mundo Occidental?" Sí, la gente puede preguntar. Un médico puede visitar un hospital o un manicomio, pero va allí para realizar su trabajo, para ser beneficioso para los pacientes internados en esas instituciones. He sido entrenado para curar enfermedades espirituales con métodos desconocidos en estos países, y por lo tanto, he sido enviado por centros espirituales para cuidar a los países occidentales, y aunque solo una persona se beneficie, hemos ganado.

Cada pequeña mejoría en la salud espiritual de la sociedad occidental, es una ayuda para todo el mundo, ya que a lo largo del mundo, las Naciones han abandonado sus culturas y están siguiendo al Occidente. Por lo tanto, las enfermedades del Occidente rápidamente se están convirtiendo en nuestras enfermedades, y entonces, esperamos, que el progreso en el clima espiritual del Occidente nos lleve también a nuestro progreso.
A causa de esta aguda situación en nuestros tiempos, debemos primero y principalmente, procurar el despertar del amor permanente. Las prácticas, las oraciones y las reglas no sirven en este tiempo sin amor. Para la gente cuyos corazones no han recuperado el contacto con ese amor, el ego fácilmente se une a prácticas y las usa como un medio para fijarse títulos vacíos.

Por dónde debemos empezar? Cada persona tiene un círculo de amigos, relaciones, conocidos. Comenzando por aquellos que están más cerca nuestro: esposas y esposos, padres e hijos, hermanos y hermanas, debemos ser generosos dando de nuestro amor permanente. Cómo podemos considerar a una persona, que no puede estar en paz con aquellos cercanos a ella, como civilizada? Si podemos aproximarnos al nivel del amor permanente que es digno de nosotros, las cortes del mundo tendrían que cerrar por falta de litigios: sin quejas, ni divorcios, ni peleas, ni miserias.

Dar de nuestro amor permanente es la práctica más importante para nuestro tiempo. Nadie puede decir: "Yo no estoy en necesidad de practicarlo," ni los que hablan, ni los que escuchan. No me digan que tal y tal está en tal o cual nivel cuando está fuertemente apuñalado con amor permanente, rehusándose a él hasta de aquellos con quienes es más íntimo.

El ser inferior del hombre, el ego egoísta, nunca quiere dar amor permanente excepto a sí mismo. Yo no creo que ese amor a sí mismo tan mezquino sea para todo lo que hemos sido creados, creo que hemos sido creados para amar a toda la creación. El hombre representa a su Señor en la Tierra y tiene el más grande receptáculo de Amor Divino en él mismo; puede ser un gran medio de expresión de ese Amor Divino en este mundo, realmente una fuente de amor de la que cada criatura puede beber. Yo no les he hablado a ustedes desde un texto preparado, sino que he abierto solo un poco de estos Océanos de acuerdo a su sed espiritual.

''Wa min Allah at-Taufiq''